EL DÍA DE LA USURPACIÓN DEL TRONO

Tal como ocurre en las películas de ciencia ficción, el rey siempre es amenazado por diversos aspirantes al trono que finalmente llegan a derrocarlos y a instalar su propio reinado. En el tenis ocurre lo mismo, por ese entonces habían dos territorios claramente dominados por su respectivo rey: El rey Nadal en Roland Garros y el rey Federer en Wimbledon. Sin embargo, un 06 de julio de 2008, la historia cambio para siempre en la Catedral del tenis.


Roger y Rafa se volvían a encontrar nuevamente en una final de Grand Slam. Hace 15 días ya se habían topado en el rojo territorio de Roland Garros en donde Rafa impuso sus términos para dejar en claro que su reino sigue siendo duradero, en dicho entonces, Nadal venció en tres sets a Roger en una de las finales más simples que recordemos entre estos dos monstruos del tenis.


Wimbledon, sería la segunda final de GS en que se encontrarían en ese lejano 2008. Roger, recibía en su territorio a un Nadal que venía de ser dos veces finalista en el All Tennis England Club, por lo que Nadal tenía entre ceja y ceja la obtención de este ansiado trofeo.


Con el mundo expectante comenzó la gran final en el pasto sagrado. Los primeros dos sets fueron para Nadal quien pareciera que estaba jugando a un nivel sublime ante un Roger que no encontraba respuesta ante los embates del español, sin embargo, como es la tónica entre estos dos tenistas, el drama apareció en el momento justo. Roger se llevaría los dos siguientes sets en tiebreaks inclusive con un MP para Nadal en el cuarto set.


El set definitorio fue una cosa de locos, ninguno de los dos cedía ni un centímetro en la cancha para su rival, era un final digna del campeonato más antiguo y místico de la historia del tenis. Finalmente, una derecha estrellada en la malla por parte del suizo le entregaría la diferencia necesaria a Rafa para poder llevarse el partido y su primer Wimbledon, se producía el término del reinado de Roger en Wimbledon, el joven manacorí de 22 años de edad lo había logrado, luego de caer en dos finales consecutivas contra Roger aquí, había logrado lo que ansiaba de niño, ganar Wimbledon, el torneo de ensueño.


El partido comenzó a las 14:36 y terminó a las 21:16 debido a interrupciones por lluvias, sin embargo, ni eso fue detonante para aguar el mejor partido de la historia del tenis mundial como lo señalaban los expertos, sin dudas, cualquier adjetivo que quieran darle a este partido queda corto con la emoción de haberlo vivido en vivo y vibrar con cada punto disputado por dos de los mejores tenistas de todos los tiempos. Un día inolvidable para el tenis mundial y para la historia del deporte.


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